Alguna vez te ha pasado que de todo lo que tienes que hacer, sientes que todo lo tienes que hacer al mismo tiempo? Que te desespera porque es " mucho"? Dilo! Si! Aveces es mucho! Nos sentimos agobiados al pensar que tenemos tantas cosas que hacer pero en realidad cuanto es? Al pensar en detalle en todo lo que tenemos que hacer, nos damos cuenta que todo tiene su tiempo. Todo tiene su forma de hacer. Todo tiene su preparacion. Al cocinar para una cena, no se prepara el aperitivo, el platillo y el postre al mismo tiempo en la misma holla. No! Todo tiene su proceso y tiempo con el que se tiene que hacer. Asi somos nosotros. Al pensar que tenemos mucho que hacer, nos desenfocamos y nuetra mente nos juega el truco que estres, soledad, y muchas otras. No lo dejamos en manos de Dios realmente. Lo queremos hacer en nuestras propias fuerzas y no resulta. Tenemos que aprender a tomar un descanso. En tomar un respiro y analizar o organizar el orden de las cosas. No nos pongamos a pelear contra nosotros mismos. Al hacer eso, nos erimos y transmitimos ese estres/enojo hacia las personas alrededor de nosotros. Prioriza las cosas por orden y hazlo con las fuerzas de Dios. NO LAS TUYAS!